Como algunos de vosotros sabréis, nosotras dos acostumbramos (más alguna época que otra) a ir a la piscina. Nadar en sí es aburrido, pero todo se compensa con algunas divertidas y curiosas anécdotas de sucesos piscineros (que bien podían contarse en Gente).
La primera de todas sobrevino en nuestro primer día de piscina, cuando éramos jóvenes e ingenuas, y no sabíamos cómo funcionaba el mundo (en este caso, la piscina). Resulta que la entrada a lo que es la piscina en sí está escondida.
Y obviamente, de buenas a primeras no la encontramos. A Nullien se le ocurrió que quizá había que ir por fuera (es complicado de explicar, pero Nullien sigue insistiendo en que su idea no carecía de total sentido XDD, a pesar de que Nucky sostiene que sentido si que tenía, a lo que hay que añadir grandes dosis de exhibicionismo público :P).
Había unas señoras de la tercera edad en el vestuario. Se nos ocurrió la brillante idea de preguntarles a ellas (que acababan de salir de la piscina, como dedujimos brillantemente por su pelo mojado y su ausencia de ropa), cuál era el acceso a la misma.
Hasta ahí bien, ¿no?
Nucky fue hacia una de ellas. Tuvo que ir ella, porque Nullien afirmaba que las señoras esas le daban mal rollo...
-Mire, perdone, ¿podría decirme por dónde se va hacia la piscina?
Pregunta ante la cual la señora levantó la cabeza, miró atentamente a Nucky y respondió:
-Yo no te conozco.
-Ya, ya, es que sólo queríamos que nos dijera por dónde se va a la piscina.
-... Pero es que yo no te conozco.
...
Después de un buen rato, que nos pareció una eternidad, con las señoras mirándose entre ellas intentando descubrir cuál de ellas conocía a Nucky (y no, no la conocía nadie XDD (dios... estoy muy sola en el mundo... :( xDDD)), nos señalaron a otra señora que estaba un poco apartada de las demás.
Esa sí que nos indicó el camino sin problemas XD.
FIN :D
Moraleja: Recuerda, no todo el mundo te conoce...